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Para qué nos sirve un glucómetro y cuándo debes usarlo

Para qué nos sirve un glucómetro y cuándo debes usarlo

Para quienes viven con diabetes, tener en casa un dispositivo de control de azúcar en la sangre es esencial, ya que mediante el uso de este pequeño aparato, también llamado glucómetro, pueden obtener información valiosa sobre si la presencia de azúcar en la sangre es demasiado baja, demasiado alta o se encuentra en un rango saludable. 

Los glucómetros son dispositivos portátiles electrónicos que entregan resultados de forma instantánea, por lo que sus cifras suelen ser confiables, ya que el nivel de azúcar que arrojan es justo el que el usuario mantiene en ese momento. Para llevar a cabo la medición, requieren sólo una gota de sangre, y dado que son pequeños y suelen hallarse junto con estuches o fundas que los mantienen a salvo, pueden llevarse y usarse prácticamente en cualquier lugar, y en cualquier momento.

Las personas con diabetes tipo 1 y 2, diabetes gestacional o autoinmune latente, deben medir regularmente sus niveles de glucosa en sangre para:


  • Verificar qué tan controlado está el nivel de azúcar en sangre y si es alto o bajo
  • Reconocer patrones en los que es más probable un pico o un colapso de la glucosa
  • Vea cómo responden sus niveles de glucosa después del ejercicio o en momentos de estrés
  • Monitorear los efectos de los medicamentos para la diabetes 

La frecuencia de las pruebas depende del tipo específico de diabetes que presenta cada persona, así como de su plan de tratamiento. Monitorear el azúcar de forma regular es una de las principales medidas para el control de la diabetes, pero, para lograrlo, es importante saber utilizar correctamente el glucómetro. 


Aunque la mayoría de los manuales que acompañan al glucómetro son claros y fáciles de usar, pueden aparecer dudas sobre algunas cuestiones específicas en su uso. Mide los niveles de azúcar de forma segura y cómoda de la siguiente manera:


  1. Prepara y ten a la mano agua y jabón o una gasa de preparación con alcohol/toallita desinfectante para piel, lanceta, tira de prueba, glucómetro y una libreta para registrar los resultados. 
  2. Coloca el glucómetro, una tira reactiva, una lanceta y una gasa de preparación con alcohol.
  3. Lávate las manos para prevenir infecciones. Si no estás cerca de un lavabo, usa el hisopo con alcohol. 
  4. Antes de la medición se recomienda calentar las manos para facilitar el flujo sanguíneo. Puedes frotarlas enérgicamente o pasarlas por agua tibia, pero asegúrate de secarlas bien, ya que las manos mojadas pueden diluir la muestra de sangre y reducir el número.
  5. Enciende el glucómetro y coloca una tira reactiva en la máquina cuando esté lista. Observa el indicador para colocar la sangre en la tira.
  6. Asegúrate de que tu mano esté seca y limpia el área que has seleccionado con un paño de preparación con alcohol, esperando hasta que el alcohol se evapore.
  7. Perfora la yema del dedo en el costado, entre la parte inferior de la uña y la punta de la uña. El tipo de gota de sangre necesaria está determinado por el tipo de tira que estás utilizando.
  8. Coloca la gota de sangre sobre o al costado de la tira.
  9. El glucómetro tardará unos minutos en calcular la lectura de azúcar presente en la sangre. Cuando esto suceda, sigue las órdenes de su médico para cualquier lectura de azúcar en sangre que obtenga.
  10. Puedes usar la gasa de preparación con alcohol para secar el sitio de donde extrajiste la sangre si todavía sangras.
  11. Anota tus resultados, ya que mantener un registro facilita que tú y tu médico establezcan un buen plan de tratamiento.
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